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| Aprobado por la Asamblea General Ordinaria del 28 de marzo de 1998 |
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INTRODUCCIÓN PRIMERA PARTE. Contenido del Código 1. Identidad
de las ONGD
2. Campos de
trabajo de las ONGD
3. Criterios
generales de actuación de las ONGD.
4. Criterios
generales de organización de las ONGD
5. Pautas comunicativas,
publicidad y uso de imágenes
SEGUNDA PARTE. Difusión, aplicación y cumplimiento del código 1. Difusión
del código
En los últimos años se han producido cambios importantes en el ámbito de la cooperación al desarrollo. La sociedad ha vuelto sus ojos hacia el mundo de la solidaridad. Los diferentes agentes que están jugando algún papel en este campo han visto como su influencia y su presencia en la sociedad se han incrementado notablemente. Las ONGD, como expresión de la solidaridad existente en la sociedad, jugamos un papel importante en el ámbito de la cooperación internacional precisamente por ser la sociedad la que nos asigna este cometido. Al asumir este papel, sentimos la necesidad de clarificar algunos conceptos y consensuar algunos principios, dada la multiplicidad y pluralidad de organizaciones, que entendemos como reflejo de la sociedad plural en la que nos movemos, de la que somos parte, y que nos permite que nuestro trabajo, cada vez más complejo, pueda ser abordado desde muy diferentes ópticas. El código se divide
en dos partes. La primera, ordenada en cinco capítulos, recoge
su contenido: la identidad de las ONGD, sus campos de trabajo, los criterios
generales de actuación y de organización interna, y
las pautas a seguir en cuanto a publicidad, comunicación y uso de
imágenes. La segunda parte, hace referencia a la aplicación,
difusión y cumplimiento del código.
CONTENIDO DEL CÓDIGO
DE CONDUCTA
1. IDENTIDAD DE LAS ONGD El mundo de las ONGD se caracteriza
por la pluralidad y la diversidad, como fuerzas principales del colectivo,
de las que se derivan otros rasgos:
Esta diversidad no impide identificar algunos elementos que, más allá de las diferencias, constituyen el común denominador, las señas de identidad, los rasgos distintivos de cualquier ONGD y que son, a su vez, los puntos que diferencian las ONGD con relación a otros actores que participan en la cooperación. 1.1. CONCEPTO Y CARACTERÍSTICAS DE LAS ONGD Las ONGD forman parte del llamado tercer sector o no lucrativo; más concretamente participan, sin agotarlo, del movimiento asociativo voluntario de la sociedad civil. Las características esenciales de una ONGD son: 1. Ser una organización
estable que dispone de un grado mínimo de estructura. No se trata
de campañas, ni de simples actividades espontáneas. Deben
poseer personalidad jurídica y capacidad legal de acuerdo con la
normativa vigente.
3. Trabajar activamente en el campo de la cooperación para el desarrollo y la solidaridad internacional, ya sea en el ámbito del desarrollo, la respuesta ante situaciones de emergencia o la educación para el desarrollo. 4. Tener una voluntad de
cambio o de transformación social, participando activamente en la
mejora de la sociedad mediante propuestas favorecedoras de unas relaciones
Norte-Sur más justas y equitativas que promuevan la igualdad entre
mujeres y hombres como parte inherente e indispensable del proceso de desarrollo.
10. Estar basadas y
articuladas en torno a los fines de solidaridad internacional y cooperación.
Esto implica la necesidad de que entre los principales objetivos de las
ONGD del Norte figuren la cooperación para el desarrollo, la lucha
contra las desigualdades y la pobreza y contra la pobreza y sus causas.
Además, exige que su práctica sea coherente y consecuente
con este fin.
1.2. CONSENSO BÁSICO
EN TORNO A ALGUNOS CONCEPTOS
Las ONGD poseen una percepción común, dentro de una cierta amplitud, acerca de algunos conceptos básicos que constituyen su campo de trabajo y que orientan los principios con los que actúan: el tipo de desarrollo que promueven; la pobreza contra la que luchan y la cooperación que desarrollan con los pueblos del Sur . Las ONGD promueven el desarrollo, entendiéndolo como un proceso de cambio social, económico, político, cultural, tecnológico, etc... que, surgido de la voluntad colectiva, requiere la organización participativa y el uso democrático del poder de los miembros de una comunidad. El desarrollo, así entendido, crea condiciones de equidad que abren más y mejores oportunidades de vida al ser humano para que despliegue todas sus potencialidades, y preserva para las generaciones futuras el acceso y buen uso de los recursos, el medio ambiente natural y el acervo cultural. Las ONGD luchan por erradicar la pobreza concebida como la situación de privación de los elementos esenciales para que el ser humano viva y se desarrolle con dignidad física, mental y espiritual, teniendo en cuenta sus necesidades en relación con el género, las capacidades, los valores culturales, la edad y el grupo étnico. Consideran que la pobreza es, fundamentalmente, resultado de la explotación de los pueblos y de la naturaleza. Y que la causa de las desigualdades sociales está en el acceso desigual a los recursos y en la exclusión de los pueblos de la toma de decisiones que les atañen. Las ONGD practican la cooperación con los pueblos del Sur, entendiendo que ésta es un intercambio entre iguales, mutuo y enriquecedor para todos, que pretende fomentar el desarrollo y lograr la erradicación de la pobreza (tal y como han sido definidos). La cooperación es una actividad que es preciso ubicar en el contexto de las relaciones internacionales y, por lo tanto, mantiene una estrecha relación con el resto de políticas Norte-Sur, sobre las que pretende influir sin limitarse al ejercicio de una simple financiación. La cooperación exige una coherencia general: entre los objetivos de largo plazo (arriba indicados) y las acciones e iniciativas concretas que se llevan a cabo; y entre los resultados perseguidos y los medios empleados. Las ONGD también otorgan una gran importancia a otros tres aspectos que informan decisivamente su pensamiento y acción: la igualdad de genero, el respeto al medio ambiente y la promoción de los derechos humanos. El concepto de género designa lo que en cada sociedad se atribuye a cada uno de los sexos, es decir, se refiere a la construcción social del hecho de ser mujer u hombre, a la interrelación entre ambos y las diferentes relaciones de poder/subordinación en que estas relaciones se presentan. El sistema y las relaciones de género afectan a todas las relaciones sociales, definiendo los diferentes roles, comportamientos, actitudes y valores que son internalizados por mujeres y hombres en sus procesos de socialización. El actual sistema de género coloca a las mujeres en posición de inferioridad y subordinación, haciendo de las relaciones de género una dimensión de desigualdad social. Por lo tanto, las ONGD deben tener por objetivo, entre otros, crear las condiciones para que las mujeres, como miembros de la comunidad, participen en la toma de decisiones. Así como promover su incorporación activa en todos los programas de desarrollo y ayuda humanitaria, para asegurar el acceso y control equitativo a los recursos y beneficios de los mismos. Las ONGD promueven un tipo de desarrollo respetuoso con el medio ambiente. Sus acciones no deben afectar negativamente el medio ambiente y promueven la conservación del entorno natural y el uso sostenible de los recursos. A través de sus acciones
las ONGD promueven el respeto a los derechos humanos entendidos como derechos
civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, incluido
el derecho al desarrollo.
2. CAMPOS DE TRABAJO DE LAS ONGD Las ONGD, cada una desde
sus particularidades, y dentro de los rasgos comunes de identidad y concepto
señalados, desarrollan su trabajo en distintos campos:
2.1 PROYECTOS DE DESARROLLO. El trabajo que las ONGD realizan en el Sur pretende actuar contra las causas estructurales de la pobreza y propiciar el desarrollo social de los pueblos a quienes se dirige. Para esto, es necesario analizar las causas de sus problemas, mantener un diálogo fluido y un trabajo constante con las organizaciones del Sur y tener siempre en cuenta las prioridades y el protagonismo de los beneficiarios, así como priorizar a los grupos más vulnerables a las desigualdades (género, étnia, etc. y sus colectivos organizados), en el marco de la realidad social, económica y cultural de los mismos. La colaboración con
las contrapartes del Sur debe traducirse en una cooperación basada
en la reciprocidad y el respeto para emprender objetivos comunes. Esta
colaboración puede ser de varios tipos:
Las ONGD que trabajan en este ámbito dan apoyo a poblaciones afectadas por desastres o catástrofes que provocan daños, perjuicios económicos, pérdidas de vidas humanas y deterioro de la salud o de los servicios comunitarios básicos, en medida suficiente para exigir una respuesta excepcional. Las ONGD trabajan también en tareas de prevención de este tipo de situaciones. La ayuda humanitaria, debe orientarse siempre al desarrollo y potenciar la utilización de los recursos locales, teniendo en cuenta a la población afectada y buscando en todo momento su participación activa. Debe, además, asegurarse de no estar condicionada por los intereses de cualquier gobierno ni de grupos empresariales. Las acciones de emergencia
incluyen tanto la identificación y la alerta como la reacción
ante las catástrofes. La reacción y la respuesta deben acompañarse
de iniciativas de denuncia y de presión política.
2.3. SENSIBILIZACIÓN Y EDUCACIÓN PARA EL DESARROLLO Esta actividad es un proceso activo y creativo que promueve un cambio de actitudes y comportamientos en la sociedad, fomentando los valores de justicia y solidaridad. Con la sensibilización
y la educación para el Desarrollo, las ONGD pretenden:
2.4. INVESTIGACIÓN Y REFLEXIÓN. Las ONGD han de buscar, junto con sus contrapartes del Sur, la creación de un pensamiento solidario a partir de la profundización en la realidad, del análisis científico de la misma y de su propia experiencia. Estas acciones se concretarán
en proyectos de investigación, publicaciones, cursos de formación,
seminarios y talleres, foros de discusión y participación
en conferencias internacionales.
2.5. INCIDENCIA POLÍTICA Se entiende por incidencia
política el conjunto de acciones de información, diálogo,
presión y/o denuncia (mediante movilización social,
participación en órganos representativos, etc.) que las ONGD
han de realizar, destinadas a personas e instituciones públicas,
así como a colectivos y entidades privadas con capacidad de decisión
en aquello que afecta a las poblaciones del Sur, con la finalidad de influir
de forma positiva en las relaciones entre los pueblos y en defensa de los
colectivos más vulnerables de todo el mundo.
2.6. COMERCIO JUSTO El comercio justo es un movimiento
internacional que pretende establecer relaciones comerciales internacionales
justas e igualitarias que posibiliten condiciones laborales dignas a los
trabajadores y trabajadoras del Sur. Estas relaciones comerciales deben
respetar los siguientes principios:
3.
CRITERIOS GENERALES DE RELACIÓN DE LAS ONGD.
Para la buena realización de estos objetivos, las ONGD se comprometen a participar activamente en todas las estructuras de coordinación de las que forman parte. 3.3. RELACIONES CON LA SOCIEDAD DEL NORTE Y SUS DIVERSOS AGENTES Las ONGD, como canales de participación ciudadana, han de asumir que:
Por lo que una parte esencial de su labor deberá ir encaminada a:
3.4. RELACIÓN CON DONANTES PRIVADOS Las ONGD velarán por que la procedencia de las donaciones que reciban no impidan su libre actuación y no supongan obstáculo alguno para la consecución de los objetivos que les son propios. Respetarán siempre la voluntad de donantes en lo que se refiere al destino final de sus fondos. Darán cumplimiento al derecho de éstos a recibir la correspondiente certificación de la donación. Deberán definir con
precisión lo que entienden por socios y/o colaboradores cada vez
que difundan documentos oficiales con datos relativos a estos conceptos.
4. CRITERIOS
GENERALES DE ORGANIZACIÓN DE LAS ONGD
4.1.TRANSPARENCIA Y GESTIÓN Las ONGD deberán actuar en todo momento conforme a la ley. La gestión de las ONGD deberá ser responsable y leal, buscando en todo momento el logro de los objetivos de la institución. Las ONGD, como organizaciones al servicio de la sociedad, deben facilitar a todo aquel que lo solicite información periódica sobre sus líneas de actuación, programas, objetivos, forma de obtención de recursos, cantidad de los mismos, y composición de sus órganos de gobierno. Las ONGD publicarán
anualmente una memoria con información sobre sus actividades, programas,
recursos, y órganos de gobierno.
4.2. RECURSOS ECONÓMICOS Toda la actividad de captación de fondos que realicen las ONGD se ajustará al marco legal, así como a los principios éticos establecidos en este código, especialmente en lo referente al epígrafe 5 “Pautas comunicativas, publicidad y uso de imágenes.” Todas las actividades de captación de fondos deberán ser veraces y evitar mensajes engañosos, describir correctamente la identidad de la organización, hacer llamadas a las que la organización vaya a poder responder adecuadamente y evitar el uso de tácticas presionantes o culpabilizadoras. Las ONGD estarán obligadas a adjuntar las cuentas económicas a la memoria que anualmente se realice y darán conocimiento de los datos económicos a sus socios y donantes y a las contrapartes con las que trabajen. Las ONGD, con ingresos superiores a 50 millones de pesetas, deberán llevar a cabo auditorias económicas externas anuales de la organización, que estarán a disposición de todo aquel que las solicite. Las ONGD habrán de
hacer pública la distribución de sus gastos, especificando
las cantidades destinadas a gastos de administración, así
como la definición de los conceptos incluidos en el cálculo
de dichos gastos.
4.3. RECURSOS HUMANOS Se respetarán escrupulosamente la legalidad vigente cuando la relación entre las ONGD y las personas que aportan su trabajo sea de tipo laboral. Las ONGD deberán adoptar las medidas necesarias para evitar que se produzca cualquier discriminación o exclusión de participar en la misma por razón de raza, sexo, nacionalidad, o religión. Así mismo, es conveniente que las ONGD desarrollen políticas internas que garanticen la efectiva igualdad de genero y participación de las minorías en la institución. Las ONGD definirán claramente las relaciones con el personal voluntario, estableciendo sus condiciones y respetando los derechos de aquel. Cuando la relación sea entre ONGD y personas con obligaciones dentro de la Administración Pública, se respetarán las normas de ésta y los derechos otorgados por ella a dichas personas. En ningún caso los cometidos que realice el personal colaborador social entrarán en conflicto con los cometidos susceptibles de ser realizados por el personal laboral. Serán públicos
los datos referidos al número total de personas (remuneradas y no
remuneradas) al servicio de cada ONGD.
5. PAUTAS COMUNICATIVAS, PUBLICIDAD Y USO DE IMÁGENES La comunicación para
las ONGD es un instrumento de sensibilización y educación
para el desarrollo y deberá servir para:
Para ello, las ONGD deberán
respetar en su trabajo de comunicación las siguientes pautas:
Seguir las recomendaciones
recogidas en el “Código de Imágenes y Mensajes” del Comité
de Enlace, muy especialmente las que se refieren:
SEGUNDA PARTE DIFUSIÓN, APLICACIÓN
Y CUMPLIMIENTO DEL CÓDIGO
1. APLICACIÓN Las ONGD miembros de la Coordinadora española de ONGD deberán suscribir formalmente el código de conducta, para lo que se abrirá un plazo suficiente. Aquellas que no deseen firmarlo causarán baja en la Coordinadora. Estas podrán presentar a la Junta de Gobierno una justificación de los motivos para no suscribir dicho código y aquella tendrá la facultad de considerar la particularidad, debiendo ser ratificado por la Asamblea. Se abrirá posteriormente
un plazo para que las ONGD suscriptoras realicen las adaptaciones internas
necesarias en sus estatutos, órganos, métodos, presupuestos,
etc., para adecuarse al contenido del código.
2. DIFUSIÓN La difusión del código
tiene como objetivos:
El código de conducta
de las ONGD deberá ser conocido por:
La responsabilidad de la
difusión del Código recae en la Coordinadora de ONGD y en
las propias ONGD suscriptoras.
Con el fin de garantizar
el correcto seguimiento y cumplimiento del código de conducta por
parte de las ONGD suscriptoras, se creará una comisión de
seguimiento del mismo.
Dicha comisión, perteneciente a la Coordinadora de ONGD, estará compuesta por cinco miembros elegidos por la Asamblea General: el presidente de la Coordinadora de ONGD, dos miembros de ONGD asociadas y dos personas externas a las ONGD de reconocido prestigio en el campo de la cooperación que hayan sido presentadas y avaladas por, al menos, seis ONGD miembros. Con excepción del presidente/a de la Coordinadora, el resto de miembros de la comisión, deberán resultar elegidos por, al menos, una mayoría de 2/3 de los asistentes. La comisión podrá actuar por iniciativa propia, a petición de la Junta de Gobierno de la Coordinadora o cuando cualquier otra organización presente una información concreta de incumplimiento del código. La Comisión podrá realizar recomendaciones o propuestas dirigidas al conjunto de las ONGD sobre aspectos del código que considere deben ser tenidos especialmente en consideración Cuando actúe con relación
a una organización concreta la comisión deberá:
En el caso extremo de producirse una desconsideración hacia la comisión (no atención a las consultas de dialogo de la comisión, no entrega injustificada de la información solicitada...) o un reiterado e injustificado incumplimiento del código la comisión podrá proponer sanciones (incluidas la expulsión de la Coordinadora) a la Junta de Gobierno que deberá decidir al respecto. Las sanciones deberán ser ratificadas (si así lo solicita la ONGD afectada) por la Asamblea General. |