Durante los próximos seis meses, es Suecia quien decide la agenda política y la encargada de presidir todas las reuniones del Consejo: jefes de Estado y de Gobierno, encuentros ministeriales, la Comisión de Representantes Permanentes (COREPER), y los de los 140 grupos de trabajos relativos a todas las áreas políticas comunitarias.
Esta capacidad de fijar la agenda dota a la Presidencia de capacidad para dar prioridad a unos temas sobre otros. La gesitón de la crisis financiera y el desempleo y la lucha contra el cambio climático serán las principales prioridades de la presidencia, además de otros asuntos como la estrategia comunitaria para el mar Báltico, el futuro del Tratado de Lisboa...
Además, la Presidencia de la UE es el interlocutor clave entre el Consejo y el resto de las instituciones europeas, fundamentalmente el Parlamento Europeo, que supervisa a su vez el trabajo de Consejo y Presidencia con el fin de garantizar el máximo nivel de transparencia. Los encuentros entre euroditupados y representantes de Presidencia son, por tanto, de gran importancia para el correcto funcionamiento del proceso legislativo.
A partir del 1 de enero, el país encargado de Presidir el Consejo será España, mientras que el segundo semestre de 2010 será el turno de Bélgica.
Fuente: Parlamento Europeo