El Primer Ministro checo en funciones, Jan Fischer, presentaba la semana pasada ante el Parlamento Europeo las conclusiones de los seis meses de presidencia checa del Consejo. En el
debate que siguió a su intervención, las valoraciones de los eurodiputados oscilaron entre las felicitaciones y las críticas a la forma en la que Praga ha llevado su turno de presidencia.
La República Checa fue el segundo país de los diez que accedieron a la UE en 2004 que asumió la
presidencia rotatoria del Consejo, tras Eslovenia, que lo hizo ya en 2008. El gobierno de Praga inicio su mandato con un plan, el de las tres "E" -Economía, Energía y Europa-, pero pronto se enfrentó al primer obstáculo: el corte de suministro de gas ruso a buena parte de los Estados miembros. Más adelante fue la crisis en la franja de Gaza la que concentró gran parte de la atención internacional.
Unos salen y otros entran:
nuevo programa sobre cambio climático, crisis y Tratado de LisboaLa República Checa ha finalizado su presidencia en la UE y Suecia acaba de comenzar la suya. Por ello, la nueva Presidencia ha expuesto ante el nuevo Parlamento Europeo de Jerzy Buzek su programa para los próximos seis meses. Los suecos se han centrado en tres pilares básicos: el cambio climático, la crisis económica y el Tratado de Lisboa.
Suecia ha seguido siempre una línea a favor de la lucha contra el cambio climático y, ahora, en su Presidencia de turno, apuesta porque la Unión Europea asuma el liderazgo contra esta amenaza de cara a la Cumbre de la ONU en Copenhague.
Redacción: Fundación Luis Vives
Fuente: Parlamento Europeo/ Boletín Europe Direct A Coruña