Ante el aumento que ha sufrido la tasa de paro, la Unión Europea usa todas sus herraminetas para adaptarse a la difícil coyuntura. Desde hace unos meses, ha ampliado un instrumento que originalmente fue creado para afrontar las consecuencias negativas de la globalización para ayudar a los desempleados por la crisis financiera.
El FEAG sólo se extendía a aquellos trabajadores que hubieran perdido su puesto de trabajo porque el sector había sido afectado directamente por la globalización. Ahora, con esta herramienta los presupuestos se destinan a apoyar a los parados por la crisis, sobre todo, en la búsqueda de un nuevo empleo. La medida no es independiente, sino complementaria para fomentar el empleo, especialmente con el Fondo Social Europeo y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional.
En el intento de reincorporar a los trabajadores cesados lo más pronto posible, el FEAG les asiste en la búsqueda de empleo, proporciona orientación profesional, y suministra clases de formación y readaptación profesional. Además, este fondo presta apoyo para la creación de empresas y ofrece ayudas a la movilidad.
¿Cómo se puede acceder a este fondo?Las solicitudes son presentadas por los Estados miembros en nombre propio y ellos deciden cómo administrar los fondos, estableciendo los procedimientos pertinentes. Todos los Estados tienen que desarrollar ante la Comisión su solicitud, y esta se responsabiliza de que la aplicación de los fondos aprobados siempre esté de acuerdo con los usos propuestos en la solicitud.
Desde que este fondo sufriera la reforma se han recibido solicitudes de Bélgica, Italia, Suecia, Irlanda, Austria, Lituania y los Países Bajos. Estas ayudas pueden llegar a miles de europeos.
Fuente: elmundo.es