Los donantes españoles superan a quienes hacen cola a las puertas del INEM: tres millones y medio de personas sin empleo frente a alrededor de cuatro millones de que aportan parte de su sueldo o prestación por desempleo a la financiación de las ONG, según la Asociación Española de Fundraising (AEF).
A pesar de la coyuntura económica, los ingresos de las mayores ONG internacionales con delegación en España, como Médicos sin Fronteras, Acción contra el Hambre o Amnistía Internacional, aumentaron en el último año en torno a un 20%. Esto en cuanto a cuotas periódicas, porque lo que sí ha disminuido son las donaciones puntuales, ya que este año ha sido un año con pocas catástrofes naturales o conflictos provocados por el hombre, que son los hechos que determinan el flujo de este tipo de colaboraciones.
Según manifestaba Alberto Soteres, de Save the Children, en un seminario, entre las causas de que las donaciones hayan aumentado en este tiempo de crisis está el que a los donantes les pesa el hecho de pensar que hay gente que está peor que ellos.
Aunque la crisis apenas ha afectado a la ayuda humanitaria, los cooperantes observan de reojo la estela de la recesión, que aún puede golpearles. La mirada está puesta en las donaciones realizadas por las empresas a través de sus fundaciones o programas de obra social y en las subvenciones. De momento los bancos y cajas españoles han reducido el dinero destinado a proyectos solidarios un 26% de media, según un estudio de la revista Eroski-Consumer.
A pesar de la crisis se duplica el número de voluntarios
Según los datos de la Fundación de la Solidaridad y el Voluntariado (Fundar) el número de solicitudes de voluntariado se ha duplicado este año respecto al año anterior. Y esto es debido a que cada vez son más las personas que quieren dedicar algo de tiempo para ayudar en una ONG como voluntario para cubrir la falta de actividad laboral.
Fuente: elpaís / las provincias