Este documento, que se elabora cada año a partir de la observación de los casos de racismo,
xenofobia y otras manifestaciones de intolerancia, denuncia que los grupos xenófobos están aprovechando la situación actual de crisis así como “los
prejuicios hacia la inmigración, el miedo a la pérdida de identidad cultural y
la deficitaria preparación de la sociedad española para la diversidad” para
promover la agitación racista.
Por ello, desde Raxen (Racismo y Xenofobia) 2009 se insta al Gobierno español a que lleve a cabo una serie de acciones como el seguimiento de los casos de racismo, xenofobia y cualquier expresión de la intolerancia para, a partir de esta observación, instaurar medidas preventivas o la prohibición, ilegalización y criminalización de los delitos de odio, así como de las actividades que los promuevan.
Asimismo, se solicita la creación de una Fiscalía especial contra los delitos de Odio y Discriminación a nivel nacional así como una Unidad de Policía central especializada en este tipo de actos.
La reforma del Código Penal y el desarrollo de una legislación antidiscriminatoria que contemple los derechos de las víctimas o la sensibilización preventiva a través de programas educativos son otras de las propuestas lanzadas a través de este informe.
La publicación de este documento ha coincidido con la noticia de la campaña propagandística desarrollada en los barrios más deprimidos de Barcelona, L'Hospitalet y Badalona por el grupo ultraderechista Plataforma per Catalunya (PXC) con el objetivo de asegurarse votos anti-inmigrantes de cara a las elecciones autonómicas de 2010 y municipales de 2011.
Si quieres informarte más sobre esta campaña visita el
blog de integrACTÚA.
Fuentes: Raxen 2009 y elmundo.es