Eso ha destacado el Ministerio de Trabajo e Inmigración e un informe en el que analiza la gestión de las pensiones encomendadas al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) durante el periodo comprendido entre mayo de 1996 y mayo de 2009. El INSS también tiene entre sus funciones la de controlar y hacer un
seguimiento de las prestaciones ya reconocidas para garantizar que
quien percibe una prestación acredita el derecho a la misma.
Pese a que 2009 ha supuesto el ejercicio de mayor carga de trabajo, con un total de 287.637 expedientes instruídos, la Seguridad Social ha conseguido reducir la bolsa de expedientes en gestión en un 38%, con unos plazos medios muy ajustados.
La mejora de la gestión de las pensiones afecta a todas las prestaciones a cargo del INSS y, especialmente evidente en el caso de las pensiones de jubilación, que ya se resuelven en 10 días, frente a los 19 días de 1996 ó los 20 de 1997, y ello a pesar de que en los cinco primeros meses de este año ha aumentado más del 34%, llegando hasta 132.751, el número de expedientes iniciados en jubilación respecto a la media del periodo 1996-2008.
En el caso de las pensiones de incapacidad permanente el volumen de expedientes en trámite es el más bajo del periodo, presentando un descenso del 38% sobre el promedio 1996-2008. El plazo medio de resolución de los expedientes de incapacidad permanente el pasado mes de mayo fue 51 días, frente a los 112 días que se tardaba en 1996.
En lo que respecta a las pensiones por muerte y supervivencia, el número de expdientes en trámite y pendientes de resolución ha caído un 35%, con un plazo de resolución a mayo de este año de 9 días, cinco menos de los existentes en igual mes de 1996.
El INSS también tiene entre sus funciones la de controlar y hacer un seguimiento de las prestaciones ya reconocidas para garantizar que quien percibe una prestación acredita el derecho a la misma.
Fuente: COMFIA