Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), aunque lo peor ya ha pasado, el deterioro del mercado laboral español está teniendo lugar aún a día de hoy. Además, advierte de que, aunque no sea con la misma intensidad que en los meses precedentes, el desempleo seguirá aumentando en los próximos meses hasta rozar el 20% en 2010.
La tasa de paro continuará al alza hasta alcanzar el 19,8% de la población activa el próximo año, una cifra que será la más alta de toda la OCDE y duplicará la media del conocido
"Club de los países ricos", que también subirá, aunque menos, hasta llegar al 9,9%. Asimismo, el informe calcula que desde el inicio de la crisis en 2007 hasta que alcance sus niveles máximos en 2010 se habrán eliminado hasta 2,7 millones de empleos, con lo que desde la segunda mitad de este año y hasta el próximo año aún desaparecerán cerca de medio millón de puestos de trabajo.
La OCDE coloca a España junto con Estados Unidos e Irlanda como los países más afectados por la crisis en materia de empleo. Además, destaca que en otros importantes países europeos como Alemania, Francia o Italia, el incremento del desempleo se va a agravar también.
Los colectivos más desfavorecidosEl texto advierte también de que el ajuste del paro está incidiendo con más fuerza y tendrá un mayor impacto durante los próximos meses entre los jóvenes, los empleados con contrato temporal, que han protagonizado el 90% de los despidos del último año, los inmigrantes y los trabajadores peor cualificados.
Fuera de nuestras fronteras, solo Irlanda se acercará a la tasa de paro española con un 15,1%, lo que equivale a más del triple del porcentaje del 4,5 que tenía antes de la crisis. También Estados Unidos se sitúa en la parte alta de la tabla en cuanto al aumento del desempleo y es el único de la OCDE que más puestos de trabajo destruirá en términos absolutos, con casi nueve millones.
La OCDE prevé que en 2010, el aumento del paro en los países miembros sea de unos 4 puntos de media, lo que equivale a 10 millones de nuevos desocupados de aquí al próximo año hasta alcanzar los 57 millones.
Fuente: El País