En la actualidad, los porcentajes de admisión de solicitudes de protección varían mucho de un país a otro. Porque la normativa europea permite a cada país de la UE una gran libertad de interpretación. Con estas nuevas normas presentadas por la Comisión se reduciría ese margen y se aceleraría el estudio de las solicitudes.
A pesar de los esfuerzos de la UE durante la última década por
armonizar los procedimientos de asilo, las posibilidades de obtener
protección siguen dependiendo enormemente del país que se ocupe de la
solicitud. Por ejemplo, los chechenos tienen muchas posibilidades de obtener el estatuto de refugiado en algunos países, pero casi ninguna en otros. Lo mismo ocurre con los iraquíes.
Esto explica que muchos refugiados viajen por Europa hasta llegar a un país donde tengan más posibilidades de residencia. Los desplazamientos de este tipo para pedir asilo en varios países son ilegales, ya que los interesados deberían presentar sus solicitudes en el primer país de entrada en la UE.
El juego del asilo
La búsqueda de asilo en Europa suele compararse con una lotería, aunque en ella está en juego mucho más que dinero. Los candidatos rechazados se enfrentan a la expulsión y al riesgo de volver a ser perseguidos en sus lugares de origen. En el último año se recibieron 240.000 solicitudes, de las cuáles 193.690 (73%) fueron rechazas.
Fuente: Representación de la Comisión Europea