Esther Camuñas
Entre otros temas, la Cumbre Europea ha tratado
la importancia de la diversidad en el sector público y privado, y ha hecho especial mención a la
discriminación por orientación sexual y la situación de la comunidad gitana,
así como la participación de los medios de comunicación en la promoción de la
igualdad de derechos y oportunidades.
La celebración de la Cumbre Europea de
Igualdad refuerza la
necesidad de cooperación entre los distintos actores
sociales y la puesta en marcha de planes de acción y movilización de los países miembros. El trabajo ha de continuar a través de varias líneas:
-
La adopción de una
legislación que se adapte a las necesidades, que se haga pública y visible
entre la ciudadanía.
- La coordinación entre las
instituciones y actores sociales que trabajan en materia de discriminación y
que apoyan y protegen a las personas que sufren discriminación. Para favorecer así
que todas las personas afectadas conozcan los dispositivos existentes, sepan cuáles son
sus derechos y dónde acudir en caso de denuncia de un hecho discriminatorio.
- La revisión urgente de la Directiva
Europea Antidiscriminación propuesta el verano de 2008, que regule los casos de
discriminación por motivos de religión, orientación sexual, discapacidad o
edad. Los casos de discriminación por género, raza o etnia ya están recogidos
en las Directivas 2000/43/CE y 2000/78/CE.
- Analizar los vacíos aún
existentes en materia de discriminación a mujeres y asegurar una igualdad de
género transversal.
- Invertir en una fuerte
política social y en servicios públicos en pro de la igualdad, así como desarrollar
políticas de integración y migración basadas en los derechos humanos.
La discriminación continúa siendo un
problema como demuestran los datos: el 16% de los ciudadanos europeos se han
sentido discriminados en el último año y se teme que con la recesión económica
la situación empeore.
Fuente: Presidencia sueca de la UE