Manuel A. NaranjoEn la publicación la autora,
Carmen Sánchez Moro, dibuja un escenario de partida que arroja luz sobre la realidad casi invisible de esas mujeres víctimas o en grave riesgo de sufrir malos tratos. Según la autora de la publicación
este colectivo es uno de los más vulnerables por sufrir las barreras de la comunicación y por el desconocimiento sobre cuáles son las vías para solicitar protección ante ese maltrato.
A través de este estudio se desvela que además de existir una
dificultad de accesibilidad a la información y comunicación hay que sumar la falta de intérpretes de lengua de signos especilizados en ese ámbito y el desconocimiento de la comunidad sorda de la existencia de los equipos profesionales que abordan el problema de la violencia de género en escenarios sanitarios, policiales y judiciales.
Las
fuentes utilizadas para la elaboración de esta publicación
son entrevistas en profundidad a mujeres sordas, personas claves para la información y
un grupo de discusión que tuvo una destacada participación de representantes de personas sordas de Andalucía, Galicia y Madrid. Por todo esto la publicación ofrece un transfondo general que sirve para enmarcar el problema de la violencia de género en el colectivo de las personas sordas y además ofrece pistas básicas sobre cómo hacer frente a dicho problema.
El
estudio concluye afirmando que existe una conciencia insuficiente de la violencia de género, ya que se constata que este problema alcanza por igual a todas las españolas independientemente de su condición social o de discapacidad. Las personas con discapacidad sufren, según el 46,4% una violencia de género en mayor medida que el resto de la población femenina.
Más información sobre las diferentes leyes que existen en materia de igualdad entre hombre y mujeres.
Fuente: Colpisa