Solidarity and efficiency, together better
Nuria Rodríguez
En su libro La Política como profesión, Max Weber afirmaba que hay dos formas fundamentales de ejercer la acción política: la inspirada en la ética de la convicción y la inspirada en la ética de la responsabilidad. Los que siguen la ética de la convicción actúan obedeciendo hasta el fin sus propios principios, sin perturbarse por las consecuencias de sus decisiones. Sin embargo, la ética de la responsabilidad no piensa sólo en la pureza de sus valores, sino en la autenticidad de sus actos.
De ahí que todo acto de responsabilidad sea una llamada a la acción y al compromiso. Si hay algo que define a una ONG es precisamente que, a partir de los principios que la sustentan, ha de emprender acciones que transformen y mejoren la sociedad, así como ejercitar algún grado de compromiso.
La responsabilidad de la empresa y las ONG
Este quehacer no es privativo de las ONG, también se hace extensivo a la dinámica de la propia empresa. De hecho, en los momentos de turbulencias financieras en los que vivimos desde finales de 2008 resulta especialmente pertinente plantearse el sentido y la viabilidad de un tipo de responsabilidad que se ha ido desarrollando en la cultura de la empresa y que poco a poco se ha introducido en ella de diversas formas. Parece que se está produciendo una convergencia feliz entre competitividad empresarial y responsabilidad social. Desde los medios de comunicación se envían imágenes de entregas de premios en las que algunas personalidades ofrecen galardones y hacen públicos acuerdos de empresas con organizaciones no gubernamentales muy reconocidas. Todo ello incita a las empresas a adoptar medidas orientadas a tener en cuenta otros grupos de interés con los que relacionarse, valorando en mayor medida el trabajo que desde las ONG se está llevando a cabo.
Este tipo de responsabilidad, que se ha venido a llamar responsabilidad social corporativa (RSC) o responsabilidad social empresarial (RSE) se define como la contribución activa y voluntaria a la mejora social, económica y medio ambiental por parte de las empresas, generalmente con el objetivo de optimizar su situación competitiva y su valor añadido. Sus antecedentes se remontan al siglo XIX, dentro del marco del Cooperativismo y el Asociacionismo, en el que se buscaba conciliar la eficacia empresarial con los principios sociales de democracia, autoayuda, apoyo a la comunidad y justicia distributiva. De esta manera, las empresas han comenzado a adoptar la RSC no sólo como resultado a las presiones de consumidores, proveedores, organizaciones de activistas…, sino también como una actividad estratégica adicional en la competencia comercial. Es decir, la filantropía corporativa ha dejado ya de ser una actividad autónoma confiada a una fundación y cada vez más forma parte de las estrategias que contribuyen a realizar el objeto social y lucrativo de la empresa.
Descubre el artículo completo en la Revista on-line Excellence Executive.
Si quieres saber más sobre RSE visita nuestra revista científica Revista de Responsabilidad Social de la Empresa.
Recibe las actualizaciones en tu email
(un email al día como máximo)
Resumen de noticias
© Fundación Luis Vives | Legal Notice
Doctor Zamenhof St., 36, 28027 Madrid | luisvives@fundacionluisvives.org
Charitable and welfare foundation by Ministerial Order of 11 September 1989 and registered under number 28-0857, with the CIF G78649746
web by eCliente
This website is co-financed by the European Social Fund within the framework of the Operative Program Fighting against Discrimination 2007-2013..