Lorena Álvarez de SotomayorDesde que se pusiera en marcha en 2005, la iniciativa de Unidades de Intervención en los centros penitenciarios andaluces han pasado de atender a 172 personas con discapacidad intelectual reclusas, bien cumpliendo condena o bien en modo preventivo, y excarceladas a 700 en 2010.
El principal objetivo de este programa es asegurarles un
espacio terapéutico de rehabilitación y de reinserción social a través de salidas, del disfrute de determinados permisos y de la preparación y capacitación para su reinserción en la sociedad una vez hayan cumplido su condena.
En concreto, las acciones, que se desarrollan entre 63 reclusos en unidades de estancia diurna y ocho en estancias en residencias, son:
- Atención directa: se realizan dentro y fuera de los centros penitenciarios y van encaminadas a detectar nuevos casos, realizar planes individuales de rehabilitación y tratamiento, así como seguimiento de cada caso.
- Reinserción: es un trabajo global que implica la derivación y búsqueda de alternativas a la prisión de las personas excarceladas o en libertad condicional, actividades de asesoramiento legal, social y familiar.
- Prevención: con el fin de evitar la reincidencia, así como la posibilidad de que otras personas cometan delitos.
- Coordinación: con los equipos de los centros penitenciarios, con programas y servicios dirigidos a personas con discapacidad intelectual, con los responsables del programa, así como con otras instituciones y organismos públicos.
- Sensibilización y difusión: a nivel interno y externo.
- Formación: dirigida al personal adscrito al programa.
Fuente: Feaps.org