Pablo Soriano
Una de las oportunidades que comienzan a vislumbrarse con gran fuerza es la de promover o recuperar la que ha sido tradicionalmente una función propia del Tercer Sector:la característica de ser agentes de cambio y denuncia y agentes de fomento de la participación.
- Agentes de cambio y denuncia: a través de su papel de actor político dentro de la sociedad. Esta ha sido una más de las funciones sociopolíticas asumidas y que le otorgaban razón de ser al Tercer sector. Olvidar esta “responsabilidad” es retirarle la esencia a un sector que debe actuar como agente de cambio y denuncia. Y que mejor oportunidad nos brinda la situación actual para potenciar dentro de las organizaciones este papel que se ha ido relegado anteriormente. Trabajemos por tanto, para lograr que nuestros mensajes lleguen a la sociedad y generen expectativas y cambios reales, tratemos de aumentar nuestra presencia en los medios de comunicación, denunciemos como Sector aquellas injusticias por las que muchas organizaciones se constituyeron y que continúan vigentes, en definitiva, seamos agentes del cambio social.
- Agentes de fomento de la participación: como consecuencia del crecimiento y evolución del papel del Estado -en su expansión hacia el denominado Estado de Bienestar-, un resultado inmediato es que se ha adueñado de “lo social”, quitándole el protagonismo a la sociedad y fomentando una sociedad de individuos aislados, reunidos por la búsqueda de beneficios y no por un proyecto común. Las organizaciones del tercer Sector tienen la capacidad de ser el punto de encuentro en el que las personas pueden compartir un “espacio” de la vida pública, reflexionar sobre su papel como miembros activos de la sociedad civil, la ciudadanía, la cual se ha ido diluyendo en el tiempo. Desarrollar este aspecto dentro da las organizaciones es una tarea que nos compete como sector, se configura, por tanto, como una demanda tanto interna como externa.
Potenciar estas dos cualidades intrínsecas del sector, favorecerá enormemente su proyección a la esfera pública, como un actor con peso en la sociedad, unido y reconocible, a la par de dar respuesta a unas necesidades sociales que no se basan únicamente en proveer de servicios a las personas más necesitadas.
"Cuando pensamos en qué protagonismo, peso o papel debe tener el Tercer Sector, y en qué Tercer Sector se quiere, estamos en realidad preguntándonos qué tipo de sociedad queremos"*.
*Rafael Aliena, "Los equilibrios del Tercer Sector. Una filosofía del pluralismo de funciones”. Cuaderno de debate IV. Foros del Tercer Sector. 2008