Nuestro país debe limitar su incremento de emisiones al 15% en relación a los niveles de 1990. Para ello invertirá 638 millones de euros que es la mayor cantidad de dinero que ha comprometido un país de toda la Unión Europea.
El Gobierno tiene previsto cubrir esta brecha de 20 puntos que le separa del cumplimiento de su objetivo invirtiendo en proyectos verdes en países en vías de desarrollo para así obtener derechos de emisión de CO2 adicionales, tal y como está previsto en el protocolo de Kioto.
Nuestro país invertirá mucha más partida presupuestaria a esta necesidad y dejando atrás a países como Austria, que destinará 531 millones de euros; Países Bajos que destinará 507 millones de euros; Luxemburgo que destinará 360 millones de euros y Portugal que destinará 305 millones de euros.
Además, España espera lograr un recorte adicional de emisiones del 2% mediante actividades de forestación y reforestación, que crean "sumideros" ecológicos que absorben dióxido de carbono de la atmósfera.
Teniendo en cuenta la compra de créditos de emsión y las actividades de forestación, España acabará superando en un 1.8% el objetivo de CO2 que le impone Kioto, de acuerdo con las proyecciones del Ejecutivo comunitario.
Para los quince antiguos Estados miembros de la UE, Bruselas pronostica que las políticias y las medidas existentes, esto es, las ya ejecutadas, tendrán como resultado una disminución de las emisiones del 10.4% respecto a los niveles de referencia. Además, la compra de créditos de emisión se traducirá en otra rebaja del 2.7%, con lo que la reducción global sería aproximadamente del 13,2%.
Las medidas de reforestación podrían contribuir a un recorte suplementario del 1% con lo que la bajada total será del 14,2%, muy superior al objetivo del 8% previsto en Kioto. En cuanto a los países de la ampliación, se prevé que cumplan sus objetivos individuales de recorte, que oscilan entre el 6% y el 8%.
Fuente: Forética