El 30% de los negocios aún no cuenta con una estrategia de crecimiento sostenible, según revela la encuesta de prácticas mundiales de Cambio Climático y Sostenibilidad de KPMG. Sin embargo, estos programas de sostenibilidad son muy apreciados en el sector privado.
Ana Castro · 26 de Abril de 2011
El 70% de las empresas que no cuentan con una estrategia de sostenibilidad en la actualidad esperan contar con ella dentro de un periodo de entre uno y cinco años, si bien el 60% afirman que ya están trabajando en ella, lo que supone un crecimiento en comparación con las encuestadas en 2008. Además,
el 50% de los ejecutivos encuestados considera que la implementación de estos programas reportará beneficios para las empresas, ya sea a través de la reducción de costes o del aumento de los ingresos.
Estos datos se desprenden de una encuesta realizada a casi 400 ejecutivos de industrias de EEUU, Canadá, Asia-Pacífico y Europa y cuyos resultados quedan recogidos en
"Corporate Sustainability: a progress report". En este informe, realizado por
KPMG, se apunta a la ausencia de un conjunto de herramientas y sistemas de evaluación comunes, a la necesidad de una financiación superior a corto plazo destinada a este tipo de programas y a la falta de un marco internacional de normativas para el desarrollo de planes como
causas del lento progreso de la sostenibilidad.Las compañías son conscientes del tipo de acciones que deben llevar a cabo de forma estratégica pero
precisan de modelos con los que implementar su eficacia y de una normativa internacional más estricta para reducir los costes de compatibilidad con la diversidad legislaciones estatales.
La implantación en empresas
Si bien
8 de cada 10 grandes compañías encuestadas cuenta ya con una estrategia de sostenibilidad, en cuanto a las empresas pequeñas esta cifra se reduce a menos de la mitad, lo que pone de manifiesto que son las compañías de mayor tamaño y cotización pública las que más adoptan este tipo de estrategias, aunque solo una de cada tres ha emitido un informe público sobre el desarrollo de las mismas.
En cuanto a las
PYMES, el dato de que
menos de la mitad dispone de una estrategia de desarrollo sostenible que les permita valorar y reducir el impacto de su actividad económica en el entorno conduce a una pequeña y mediana empresa que aún no es consciente de la repercusión que tendría para su negocio apostar por conceptos como el ahorro energético, la reducción de la huella de carbono o la implementación de planes de reciclaje.
Fuentes: Europa Press, Fundación Entorno, KPMG.