Hace unas semanas,
Eurochild denunciaba que millones de niños europeos no tienen la atención adecuada de sus padres porque la crisis ha provocado que estos se vean obligados a asumir jornadas laborales excesivamente largas.
Asimismo, sostenía que el actual contexto financiero estaba dando lugar a que cada vez más menores reciban
alimentos escasos o inapropiados, padezcan ausentismo escolar y vivan en viviendas hacinadas y con graves tensiones familiares, y destacaba un estudio hecho recientemente en Glasgow, Escocia, que asegura que las dificultades económicas de las familias se están traduciendo incluso en problemas para aprender a leer, escribir y contar por parte de los niños.
Por todo ello, la Federació d'Entitats d'Atenció i d'Educació a la Infància i a l'adolescència (FEDAIA) y las 92 entidades que componen red europea de organizaciones que trabajan por la infancia (Eurochild)
instan a los gobiernos europeos a que:
- Aseguren a las familias ingresos adecuados y la posibilidad de conciliar la vida familiar y laboral.
- Refuercen los mecanismos de prevención e intervención para que las situaciones no deriven en problemas familiares y mentales permanentes o irreversibles.
- Aseguren el acceso a un sistema educativo de calidad a todos los niños.
- Inviertan y protejan la salud mental de los niños y su bienestar.
- Protejan e incrementen los ingresos de las familias con niños.
- Impulsen el cobijo por parte de la familia extensa o por familias de acogida de aquellos niños que son tutelados por la administración, ya que los niños que no pueden crecer con su familia biológica son especialmente vulnerables y es crucial, sobre todo en el caso de los más pequeños, ofrecerles una solución que se acerque lo más posible a una familia real.
Fuentes: Eurochild y EAPN-CLM