En Honduras, alrededor de 700.000 personas sufren algún grado de discapacidad (el 11% de la población nacional), y más de la mitad de las personas con discapacidad, se encuentran en zonas rurales. La discapacidad y el contexto de pobreza en el que viven suponen una conjunción de factores que se transforman en una barrera para la inserción laboral y social de las personas. Por ello, este proyecto de Codespa y Proenovis (su socio local en Honduras) busca principalmente
la inclusión social, el aumento de la calidad de vida de las personas implicadas y la de sus familias, y la mejora en su autoestima.El proyecto que está financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y Fundación ONCE América Latina (FOAL), destaca por su innovación en cuanto al trabajo con microempresarios con discapacidad de tipo visual en el ámbito de la cooperación al desarrollo. Entre las acciones impulsadas dentro del proyecto destaca la extensión del negocio de engorde de cerdos entre personas con esta afección del ámbito rural. El éxito de la iniciativa consiste en "llevar el trabajo" a las zonas rurales, evitando así el desplazamiento de la población con discapacidad a los centros urbanos para acceder a un empleo.
Este proyecto
también tiene un componente educativo y formativo ya que se desarrollan las capacidades de las personas con discapacidad visual, al tratar temas como las relaciones interpersonales y la autoestima personal y familiar.
Fuente: Codespa