La crisis económica ha provocado que se duplique el número de personas y familias necesitadas entre 2008 y 2010, según los últimos datos del informe de
Cáritas, que el pasado año atendió a 114.000 personas.
La asistencia prestada se ha multiplicado hasta situarse en las 322.000 personas atendidas en el periodo 2008-2010 frente a las 182.000 del periodo 2005-2007. La crisis ha supuesto un
incremento superior al 80% en ayudas solicitadas al programa de Acción Social de Base de Cáritas y entre 2008 y 2009 ha aumentado el porcentaje de personas que se acercan a Cáritas al ver desmejorada su situación.
Hasta hace poco,
el perfil del demandante de estas ayudas era el de una mujer extranjera de entre 35 y 40 años, siendo dos de cada tres de ellas ciudadanas extracomunitarias. Seguido por el colectivo de entre 16 y 30 años, las mujeres con cargas familiares que no cuentan con formación y sin trabajo se instituían como las más desfavorecidas.
Este rostro de la pobreza ha dejado paso a
un nuevo perfil: un varón español de entre 35 y 40 años, como resultado de los problemas laborales y económicos que se han derivado de la crisis. Se trata de personas que contaban con una situación social estable y con trabajo, con formación, que han perdido su empleo y sus ingresos, muchos de ellos empresarios. Esta situación se ha visto empeorada en algunos casos por rupturas matrimoniales. Desde Cáritas se indica que
la falta de oportunidades y deshaucios provocan que personas "sin problemas lleguen a la pobreza".
Se apunta a las
necesidades laborales, la vivienda y las propias necesidades económicas como los principales problemas que experimentan las familias. En 2010, Cáritas ha entregado 14.400 ayudas económicas directas y desde enero e 2011 ha puesto en marcha un fondo solidario de emergencia, desde donde ya ha destinado un millón de euros para ayudar a las personas con una situación más grave.
Perfiles familiares demandantes de ayuda
Aumentan también las
familias con todos sus miembros en paro que recurren a la organización en búsqueda de ayuda. Se trata de
familias jóvenes con niños pequeños que nunca se habían visto en la circunstancia de demandar ayuda y
parados de larga duración, con un nivel de formación medio-alto o procedentes de empleos de baja cualificación del sector de la construcción, la hostelería y la industria, que dejaron ya de percibir ayudas y se ven condicionados por el endeudamiento que soportan, según se recoge en este informe de Cáritas.
Fuentes: ABC, Deia, Europa Press, Diario Palentino, El Correo de Andalucía.