En los últimos dos años
Cáritas ha duplicado el número de demandas de ayuda recibida, principalmente procedentes de familias (incremento del 74%), aunque el
perfil del demandante lo configuran parados de larga duración, especialmente mayores de 45 años, familias jóvenes con hijos pequeños y mujeres solas con cargas familiares. De esta forma,
el pasado año Cáritas atendía a 950.000 personas, 550.000 más que en 2007, según revela el
VI Informe del Observatorio de la Realidad Social sobre el impacto de la crisis en la red confederal de Acogida y Atención Primaria de Cáritas. De total de personas atendidas por Cáritas, 300.000 acudían por primera vez.
En el Informe se ponen en cifras los
efectos de la crisis y su
impacto en la integración social. Sale a relucir el fenómeno de la cronificación de situaciones sociales de preciariedad como consecuencia del desempleo prolongado, que afecta cada vez más a personas con elevada formación y experiencia laboral, y que conduce al desarrollo de distintas estrategias de subsistencia, que buscan en un primer momento el apoyo de la familia, para recurrir después a actividades de economía sumergida y a la ayuda de las organizaciones sociales.
El 67% de las personas que acuden a Cáritas llegan derivadas de los servicios sociales públicos, principalmente debido al prolongado tiempo de espera para concertar una primera cita en los servicios sociales, que oscila en torno a 25 días en los servicios sociales, mientras que en Cáritas la cifra se reduce a 4. Esto provoca que, a la hora de responder a las necesidades básicas de las personas en riesgo de exclusión, el 87% de las Cáritas Diocesanas manifieste que con su acción suple la labor de las Administraciones Públicas.
El incremento de la exclusión social
En 2007 casi cuatro de cada diez españoles valoraban que su calidad de vida había mejorado mientras que en 2010 la proporción se reduce a uno de cada diez, según el informe "
El primer impacto de la crisis en la inclusión social en España", de la Fundación FOESSA. La mitad de los españoles considera que ahora vive peor que diez años atrás, un dato que evidencia el crecimientro de la insatisfación, mucho mayor entre los jóvenes que entre el resto de la población.
Con el incremento de la exclusión social en 800.000 personas, la cifra total de españoles en esta situación asciende a 8,5 millones y conduce a un crecimiento de la pobreza, que alcanza ya al 20,8% de la población total.
Fuentes: El País, Cáritas, Europa Press.