El estudio del
Centro Nacional de Tecnologías de la Accesibilidad (CENTAC), en colaboración con la Universidad Politécnica de Madrid, "Investigación sobre Tecnologías de la Sociedad de la Información para todos" revela que
las Nuevas Tecnologías aún tienen una asignatura pendiente: la accesibilidad, especialmente en los productos y servicios dirigidos a la infancia y a las personas con discapacidad intelectual.
El 85% de las personas con discapacidad no cuentan con que las tecnologías de la información y la comunicación hagan su vida más fácil. Internet se alza como la tecnología donde más oferta de soluciones accesibles se ofrecen, junto con los productos de telefonía móvil. Por el contrario, las tecnologías clásicas (televisión, radio, telefonía fija, cajeros automáticos y máquinas expendedoras) aún presentan numerosas limitaciones en cuanto a accesibilidad.
A la
escasez de productos accesibles -el 42% de los encuestados no es capaz de nombrar ni un solo servicio de tecnología accesible- se suman las
dificultades para llegar a ellos: el 19% de estos aún se encuentra en fase de desarrollo y solo el 14% es gratuito. La mayoría solo puede conseguirse a través de asociaciones y fundaciones.
La oferta de productos accesibles es mayor para los discapacitados físicos, mientras que las personas con discapacidad visual aún adolecen de escasas opciones en cuanto a terminales de autoservicio (cabinas telefónicas o cajeros automáticos, por ejemplo), domótica y dispositivos digitales del hogar. No obstante, los que concentran los mayores problemas de en cuanto a tecnologías accesibles son la problación infantil con discapacidad y las personas con discapacidad intelectual.
Desde el
CENTAC se recuerda que hacer accesible una tecnología desde su comienzo no conlleva un gasto adicional, mientras que los costes para adaptarla son elevados, por lo que se hace un llamamiento a la inversión con perspectivas de futuro, pues existe una gran demanda de productos adapatados y anima a la industria a aprovechar este segmento de mercado.
En este estudio de campo a escala nacional han participado 83 entidades, entre empresas, universidades y centros de investigación y 60 organizaciones activas del sector de la discapacidad en España. De esta forma, los resultados obtenidos permiten
explorar las expectativas y detectar deficiencias y necesidades de los usuarios con discapacidad en cuanto a nuevas tecnologías.
Fuentes: Discapnet, El Mundo,
El Confidencial,
CENTAC.