La Comisión Europea ha acordado una serie de medidas que han de contribuir significativamente a encarrilar algunas de las economías de la UE en situación más problemática.
Manuel Naranjo · 31 de Agosto de 2011
De acuerdo con esta nueva propuesta,
se pedirá a seis países que reduzcan su aportación a los proyectos que actualmente cofinancian con la UE. La Comisión pone a disposición de Grecia, Irlanda, Portugal, Rumanía, Letonia y Hundría una cofinanciación suplementaria de la UE que resulta vital para los proyectos encaminados a impulsar el crecimiento y la competitividad en cada uno de esos países.
La consecuencia de esta medida es que no tendrán que buscar el mismo grado de financiación nacional en un momento en el que sus presupuestos están sufriendo una considerable presión, de modo que los programa que no se han ejecutado hasta ahora por falta de fondos nacionales podrán iniciarles y aportar una nueva inyección de dinero en la economía.
La medida no constituye una financiación nueva o adicional, sino que permite un reembolso más temprando de fondos ya comprometidos en el marco de las políticas de cohesión, desarrollo rural y pesca de la UE.
Así la contribución de toda la UE aumentaría hasta un máximo del 95%, si así lo pidiera uno de los Estados miembros. De este modo puede incrementarse el nivel de ejecución, aumentarse la absorción e inyectarse más deprisa dinero extra en la economía.
La medida va dirigida a los Estados miembros que se han visto más afectados por la crisis y han recibido apoyo financiero en el marco de un programa del mecanismo de la balanza de pagos para países no pertenecientes a la zona del euro (Rumanía, Letonia y Hungría) o del mecanismo europeo de estabilización financiera para países de la zona del euro (Grecia, Irlanda y Portugal).
La Comisión pedirá al Consejo y al Parlamento Europeo que adopten la propuesta en un procedimiento legislativo acelerado antes de que finalice 2011, para permitir que los proyectos fundamentales se pongan en marcha lo antes posible. Se trata de una medida temporal excepcional que finalizará tan pronto como los Estados miembros dejen de recibir apoyo de los programas de asistencia financiera.
Para ayudarles a absorber los fondos, la Comisión está cooperando con los Estados miembros afectados con el fin de eliminar impedimentos, reforzar su capacidad administrativa y acelerar la puesta en funcionamiento y el gasto sobre el terreno. En el caso específico de Grecia, la Comisión ha creado un grupo operativo que le ayudará a aplicar las medidas previstas en el programa de ajuste económico y a tomar todas las medidas necesarias para garantizar una absorción más rápida de los fondos de la UE.
Noticia proporcionada por el servicio de información Europe Direct Fundación Luis Vives.