En los últimos dos años, la estabilidad laboral, la economía o la educación se han convertido en las preocupaciones más inmediatas y han desplazado todo aquello relacionado con el cambio climático. Por el contrario, aumenta la inquietud que suscita la contaminación del aire (42%) y el agua (46%) y la escasez de esta última (45%), según muestra la encuesta global de Nielsen 2011 sobre Medio Ambiente y Sostenibilidad (
The Nielsen Global Online Environmental Survey).
Algunos aluden a que el calentamiento global no afecta a su vida personal (18%), otros consideran que este aún no constituye un problema (16%) o que hay otros problemas de mayor gravedad en el mundo (37%). Ello contrasta con el 69% de internatutas a nivel global que declaran estar concienciados acerca del cambio climático y el calentamiento global.
Mientras,
la preocupación por la sostenibilidad y el cambio climático aumenta en Latinoamérica, donde inquieta al 90% de los encuestados,
en Oriente Medio y África (80%) y
en Asia y Pacífico (72%). En Europa esta cifra se reduce ligeramente, al 68%, lo que supone un incremento de diez puntos con respecto a la cifra anterior.
Solo 4 de cada 10 empresas tiene en cuenta la sostenibilidad al elegir a sus provedores
El 83% de los encuestados a nivel global señala que valora que las compañías lleven a cabo programas de mejora medioambiental. Sin embargo,
solo un 22% estaría dispuesto a pagar más por un producto más respetuoso con el medioambiente. Esta tendencia es respaldada por las compañías a la hora de contratar a sus proveedores.
La sostenibilidad se sitúa como la variable menos determinante a la hora de seleccionar a los proveedores. Antes de valorarla, se sonsideran los costes, la calidad y los plazos de entrega, según un estudio de la consultora LowendaMasaï, realizado con empresas con un volumen de negocios superior a los 400 millones de euros. Sólo se consideran las estrategias de sostenibilidad y las prácticas de Responsabilidad Social Corporativa en el 39% de las grandes empresas españolas a la hora de optar por un proveedor u otro.
El 63% de los responsables de compras de las organizaciones encuestadas percibe las compras sostenibles como más caras, aunque
el 96% de ellos coincide en que este tipo de estrategias mejoran la imagen de marca y el 81% precisa que contribuyen a posicionar a la empresa como líder en buenas prácticas. Sin embargo, el 78% de ellos estima que la lista de proveedores de bajo coste puede restringirse considerablemente al optar por la sostenibilidad como elemento decisorio, un hecho que respalda el 85% que concede gran importancia a la disminución de alternativas de elección.
Fuentes: CompromisoRSE, Forética, Nielsen, Efe Verde, Europa Press.