La delegada de Igualdad y el Bienestar Social, Magdalena Sánchez, ha destacado que durante los últimos cuatro años, la Junta de Andalucía ha destinado alrededor de 156 millones de euros para atender el pago de las pensiones no contributivas de los más de 9.000 ciudadanos mayores de 65 años que tienen derecho a este tipo de prestaciones.
De este modo, el Gobierno andaluz dedica cada año más de 44 millones para atender a este colectivo de personas, entre las que también se encuentran aquellas con un grado de minusvalía que les impide desarrollar un trabajo y que tienen unos ingresos anuales inferiores a los 4.700 euros.
"Se trata de ofrecer las condiciones para tener una vida digna", afirmó la delegada, quien también indicó que se está producinedo un cambio en el perfil del solicitante. Antes eran principalmente mujeres las que solicitaban esta prestación, en la actualidad son más los hombres los que piden la misma. Según Magdalena Sánchez, este cambio puede deberse, entre otros factores a la progresiva incorporación de la mujer al mercado de trabajo.
Las personas que obtienen el derecho a estas prestaciones, se convierten en pensionistas de pleno derecho de la Seguridad Social. Teniendo así las mismas garantías y los mismos beneficios que el resto de los jubilados pudiendo disfrutar así de una prestación económica que ronda, de media, los 4.800 euros anuales.
La cobertura también contempla la asistencia sanitaria de la Seguridad Social y a un complemento por alquiler de vivienda habitual, entre 100 y 150 euros.
En los últimos ocho meses 319 personas solicitaron esta ayuda al aquiler, lo que supone, un notable incremento en el número de solicitantes de este complemento a la pensión no contributiva con respecto a años anteriores.
Fuente: Granada Hoy