21 de Febrero de 2008

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El Gobierno de Gordon Brown ha anunciado un impuesto específico para la población extranjera. La medida se enmarca dentro de un plan global de inmigración y se aplicará según las características personales del solicitante del permiso de residencia.
El proyecto nace con la idea de que el impuesto oscile en torno al 10% del coste habitual en el Reino Unido de un visado de residencia por un periodo superior a seis meses, esto es, 200 libras (alrededor de 266 euros), según han publicado los diarios británicos. Con esta medida, el Gobierno espera recaudar 15 millones de libras anuales, unos 20 millones de euros y compensar, así, el gasto extra en los servicios públicos que generan los extranjeros.
La Interior británica ha explicado que tras un máximo de cinco años residiendo en el país aquéllos que aspiren a obtener el pasaporte británico deberán superar un período de prueba en el que demuestre su integración en el país. El plazo de espera para obtener el pasaporte de Reino Unido será menor para los inmigrantes comprometidos socialmente, es decir, vinculados a ONG; asociaciones escolares de padres u organizaciones deportivas. Además, las autoridades podrán negar el pasaporte britá¡nico a quienes no cumplan la ley.