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Fundación Luis Vives



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Nº  4  /  SEP - DIC 2006

Revista Española del Tercer Sector

De la España que emigra a la España que acoge

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De la España que emigra a la España que acoge. VVAA (2006) Fundación Largo Caballero. Madrid.

Sin duda alguna este libro constituirá una referencia obligada en el estudio de las migraciones en España, pues recoge todo lo que se debe saber sobre los movimientos de población en nuestro país en los últimos dos siglos. La participación de 39 expertos en materia de migraciones proporciona a la obra una visión multidisciplinar del fenómeno migratorio en nuestro país, aportando cifras, momentos históricos y situaciones económicas que han motivado la emigración e inmigración y que han condicionado cambios en su composición, destinos y procedencias.

“De la España que emigra a la España que acoge”, nos muestra cuales han sido los  factores tanto sociodemográficos como económicos que han obligado a las personas a abandonar sus países de nacimiento para dirigirse a otras regiones. Parte de las primeras migraciones de españoles hacia el cono sur con la finalidad de la repoblación y de la sustitución de  mano de obra esclava, pasando por las migraciones de posguerra marcadas en muchos de los casos por el exilio, las migraciones orientadas a la reconstrucción de Europa Occidental tras la Segunda Guerra Mundial, hasta el nuevo modelo migratorio del Sur de Europa en el que España se convierte en país de inmigración. Este devenir histórico de los movimientos humanos tiene su explicación en la explosión demográfica y en el desnivel económico, desde finales del siglo XIX entre los países receptores y España  y en estas dos últimas décadas entre España y los países emisores.

Se trata de una edición de gran interés social puesto que establece  paralelismos entre emigración e inmigración comunicando a la sociedad que no se trata de fenómenos tan distantes. Mediante la revisión de las experiencias de los españoles en el exterior se fomenta la empatía con los recién llegados, deconstruyendo prejuicios y favoreciendo la visión “del otro” como un igual.  Por otra parte es de  interés político ya que la revisión que se realiza en la obra ayuda a evitar errores pasados o adoptar medidas acertadas.

Analiza las normativas legales que regulan emigración desde el siglo XIX, momento en el que  el emigrante no se topaba con trabas para emprender sus aventuras, así como las posteriores restricciones por parte de los países receptores como por el propio gobierno español (por ejemplo la Ley de 1924 de EEUU y La Ley de Emigración del mismo año del Gobierno de Primo de Rivera), motivadas por los cambios políticos, económicos y demográficos, así como el control impuesto en el exterior por medio de las Casas u Hogares de España como sistema para frenar el auge de los movimientos sociales y obreros de los españoles en el exterior. En cuanto a las leyes de extranjería, se lleva a cabo un recorrido desde el año 1985 con la creación de la Ley de Derechos y Libertades de los extranjeros y su posterior Reglamento de Desarrollo inspirado en el acuerdo Schengen que se centraba en el control de flujos. A partir del momento de explosión migratoria del año 2000 surgen las leyes orgánicas 4/2000 y 8/2000 con sus posteriores reformas que añaden al título de Derechos y Libertades, el de “Integración Social de los extranjeros”, pero con las que el inmigrante pasa a convertirse en delincuente o como mínimo en sospechoso.

El libro se divide en dos grandes apartados: uno que recoge la emigración española según su destino y el segundo gran bloque que trata la situación actual de España como país de recepción, pero previamente se realiza una revisión histórica de los cambios experimentados por nuestro país en materia migratoria, una síntesis de lo que será el grueso de la obra. Comienza por los grandes mitos migratorios de Europa a América a partir de 1880 como consecuencia de la 2ª Revolución Industrial hasta el fin del modelo migratorio de la Segunda Guerra Mundial que fomenta el retorno y da paso al nuevo periodo de inmigración que se acentúa a partir de los años 90 y que se dispara a comienzos del siglo XXI.  Se estudian las causas de la emigración y la inmigración y el porqué de los cambios de dirección de los flujos migratorios.  

El segundo bloque analiza el contexto de España como país de acogida, buscando su especificidad con respecto al entorno europeo. Migrar implica movimiento lo que supone cambios que no afectan sólo al volumen de la población sino también a la composición demográfica de la misma.  A comienzos de las década de los 90 el perfil de inmigrante que llegaba a España era el varón en edad laboral procedente del Norte de África, especialmente del Magreb así como los ciudadanos de la  Unión Europea. Ambas áreas geográficas fueron cediendo terreno a las nacionalidades latinoamericanas cuya presencia en nuestro país se dispara a partir del año 2000. En la actualidad el porcentaje de extranjeros en España ha pasado a representar el 8,7% sobre el total de la población empadronada, lo que muestra que durante la última década ha tenido lugar una aceleración en los flujos de llegada coincidente con un auge económico (demanda laboral) y con un refuerzo en la política de control y selección de los flujos. Las causas más concretas podrían encontrarse en las preferencias de la sociedad civil y de los empresarios hacia el colectivo latinoamericano, así como la política de regularizaciones que  ha actuado a favor de la selección de inmigrantes situando a los latinos entre los “preferidos” frente a la población procedente del Norte de África.

Son muchos los aspectos que abarca esta obra, por lo que al reseñar un libro de tal magnitud y calidad resulta complicado dejar al margen algunos aspectos que el lector considerará más importantes que los que aquí se recogen. “De la España que emigra a la España que acoge”,  transmite el mensaje positivo que supone la aportación de los migrantes tanto a la sociedad emisora como a la receptora. Los migrantes actúan como agentes de desarrollo cultural, ya que en la etapa franquista la intelectualidad de este país se ha germinado más allá de las fronteras españolas; y España también ha servido de cobijo para los exiliados de las dictaduras y democraduras latinoamericanas. Los migrantes también actúan como agentes de desarrollo económico del país de emisión como es el caso de las divisas enviadas por los españoles en América o Europa, o del inmigrante mediante el envío de remesas, que se han incrementado de manera considerable desde 1990 hasta la actualidad sobre todo por parte de la población latinoamericana  lo que supone la canalización de ingresos. La ocupación de puestos de trabajo no cubiertos por los españoles, la creación de empresas étnicas, las aportaciones al sistema de Seguridad Social y su influencia en el rejuvenecimiento de la población envejecida suponen otros factores de desarrollo para el país receptor.

Para concluir es preciso señalar que el texto no ha de restar importancia a la excelente documentación gráfica seleccionada,  las imágenes insertadas en cada uno de los capítulos transportan al lector a los momentos históricos que se relatan en ellos, algunos pertenecientes a un pasado no muy lejano que todavía perduran en la memoria de muchas familias españolas y otros correspondientes a la actualidad más inmediata que está viviendo España.

Montserrat Golías Pérez.                                                                                                     Facultad de Sociología Universidad de A Coruña