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Nº  6  /  MAY - AGO 2007

Revista Española del Tercer Sector

Las formas elementales de la pobreza

Víctor Renes .

 

Serge Paugam, S (2007): Las formas elementales de la pobreza, Alianza Editorial. Madrid 2007

"La cuestión fundamental que debe plantearse el sociólogo es muy simple: qué es lo que hace que un pobre en una sociedad determinada sea pobre y nada más que pobre?. Dicho de otra forma, ¿en qué consiste el estatus social de pobre?" (pág. 18).

La cuestión fundamental que se pregunta S. Paugam no está referida a la cuestión de los indicadores estadísticos, que supone una preocupación constante para el estudio de las nuevas formas de pobreza; tanto más si tenemos en cuenta la evolución habida en este campo dada la no convertibilidad de todas las formas de exclusión al concepto de pobreza económica. Según el autor esto, que para el sentido común puede suponer una premisa, puede suponer para el sociólogo un obstáculo epistemológico que oculte la pregunta "sobre el sentido mismo de la pobreza". Eso no significa que los indicadores estadísticos no puedan ser útiles. Sin embargo, responder a la cuestión planteada exige no quedar limitados a este enfoque.

Quizá no sea esta cuestión la más novedosa que S. Paugam nos propone en este libro. Pero puede ser la más importante para el actual debate y la comprensión de las formas de pobreza en nuestras sociedades. Quizá no la más novedosa pues ya desde 1987 Paugam elaboró el concepto de descalificación social para dar cuenta del nuevo estatuto de la pobreza en nuestras sociedades. Ahora bien, es en este libro donde el autor entiende que ha llegado el momento en el que se puede contrastar esa hipótesis. Lo que da al libro una estructura en dos partes. En la primera nos hace su propuesta sobre cómo entender el estatus de pobre, y con la toma de autoconciencia del propio Paugam de si las hipótesis que ha venido elaborando a lo largo de su trayectoria investigadora tenían suficiente consistencia para poder servir de comprensión del análisis que nos propone en la segunda parte. En la segunda parte, da cuenta de las investigaciones que ha realizado desde una perspectiva internacional, y retroalimenta la comprensión de la sociología de la pobreza que sintetiza en esos primeros capítulos.

Entre las múltiples aportaciones que podríamos destacar de este libro, creo que son las referidas al estatus de pobre en nuestras sociedades, las más destacables. De ellas depende, en definitiva, el sentido de los resultados que Paugam expone con amplitud en su segunda parte. Por ello, simplificando mucho, parece que lo mejor será dejar constancia de su propuesta. Para ello, Paugam recorre las aportaciones de autores tan dispares como Tocqueville, Marx, y especialmente Simmel. Y, a partir de ellos, en el capítulo segundo, nos propone entender la categoría de "pobres" no tanto desde una consideración puramente cuantitativa de sus recursos o de sus condiciones de vida, cuanto su consideración como una "relación social", es decir, desde el momento en que se considera por parte de la sociedad que es una situación que da, o puede dar, derecho a la ayuda, a la asistencia, -aunque aún no la reciba o aún no se la haya otorgado-. Es a partir de esa consideración cuando esa situación entra a formar parte de un grupo social caracterizado por la pobreza.

Esto significa que la pobreza no se define como un "estado" cuantitativo en sí mismo, sino en "relación con" la reacción social que resulta de su situación concreta y específica. De ello se derivan consecuencias importantes -con efectos indudables en lo que sean y/o deban ser las posibilidades de actuación, las demandas y los efectos de las políticas, de los compromisos, de las acciones de cualquiera de los agentes sociales-. Y ello derivado de las consecuencias que esta propuesta tiene para el propio entendimiento y comprensión de la pobreza.

¿Cuáles son?. En primer lugar, que la pobreza es una relación de dependencia de la asistencia. Los pobres, como categoría social, no son los que sufren carencias y privaciones específicas (categoría estadística), sino los que reciben el auxilio o deberían recibirlo según las normas sociales. Por tanto, lo que entendemos como "pobreza", la primera visión de los "pobres", no son directamente las carencias, no son directamente las personas como carentes, sino necesitadas de ayuda o como demandantes de la misma a las que las normas sociales consideran legitimadas para recibirla. A partir de esa reacción "asignamos" a las personas la condición de pobres, y calificamos su situación como carencia, déficit, privación, en relación con "un quantum". Paugam, pues, no olvida los instrumentos estadísticos, pues con su ayuda se puede "describir" la pobreza como una situación "relativa", por lo que dispondremos de una "clasificación" estadística de las diversas categorías. Pero para entender la pobreza la sola categorización estadística no da cuenta de la "relación social" que la pobreza es.

En segundo lugar, la relación de dependencia es una relación construida socialmente. Es decir, dado que la pobreza no es un "estado" cuantitativo en sí mismo, sino una "relación con" la reacción social que resulta de su situación concreta y específica, la consecuencia es que la pobreza está "construida" socialmente, y su sentido es la que le da la sociedad. Por ello, los pobres no están fuera sino dentro de la sociedad y ocupan una posición concreta por el hecho de estar en una "situación de dependencia" respecto a la sociedad que los reconoce como tales y se encarga de ellos.

En tercer lugar, es una relación descalificadora. La dependencia de los pobres de la colectividad les asigna un papel social. Es decir, la "relación de" asistencia tiene un papel regulador para el sistema social. Los pobres, por el hecho de recibir ayuda tienen un estatus social que los "descalifica", pero siguen siendo miembros de la sociedad formando su último estrato. El individuo que forma parte de ese todo se encuentra en el punto final de la acción, pero no está "fuera" de la acción de la sociedad, de la acción social. Es una especie de paradoja: la persona pobre se mantiene sin duda "fuera del" grupo social; pero este estar fuera es su "forma de pertenecer" en la medida en que es objeto inferior de las acciones de la sociedad. "Estar fuera no es, en resumidas cuentas, sino una forma específica de estar dentro", la forma en que los pobres están dentro de la sociedad. Y esa forma es enfrentándose, tratándole como un objeto.

Una vez establecido el concepto de "pobreza" y el utillaje necesario para poder dar cuenta de la categoría 'sociológica' de "pobres", Paugam aún aborda dos cuestiones importantes. Una es "las representaciones sociales de la pobreza", cuestión crítica si es que se quiere explicar la pobreza como "relación social". Y la otra aborda los factores explicativos: el desarrollo económico y el mercado de trabajo; la forma e intensidad de los vínculos sociales; el sistema de protección y acción social.

Estas premisas le permiten al autor elaborar una tipología básica de las formas elementales de la pobreza: la pobreza integrada, la pobreza marginal, y la pobreza descalificadora, no sin antes haberse planteado la cuestión epistemológica de cómo entenderlas. Pues la tentación es entenderlas como categorías empíricas, lo que puede llevar a la confusión entre concepto y realidad. El propio autor dice que en la actualidad prefiere hablar de fragilidad, dependencia, y ruptura de vínculos, en vez de frágiles (pobreza integrada), asistidos (pobreza descalificadora), marginados (pobreza marginal), pues entiende que lo que en la práctica ocurre es que corresponden a tres fases diferentes de un proceso.

En torno a estos tres tipos, S. Paugam organiza y elabora un diagnóstico de las formas de la pobreza en la segunda parte del libro, a partir de cinco programas internacionales de investigación, realizados entre 1993 y 2001 (de las que da cuenta en la introducción del libro), y en las que pretende contrastar si las adquisiciones realizadas para entender la pobreza en Francia son adecuadas más allá de estas fronteras. Consta de tres capítulos, correspondientes a cada una de las formas elementales de la pobreza, en las utiliza una amplia información de sus investigaciones, además de ir validando su método.

Entre los muchos aspectos que se pueden destacar, mencionaré en primer lugar cómo el cuidadoso estudio de cada una de ellas desvela la génesis de lo que ya habitualmente denominamos exclusión social -la "causalidad genitiva" de los cambios y de las formas de la pobreza, así como la tentación reductivista que una inadecuada utilización de las tipologías puede hacer. En estos capítulos, S. Paugam hace buen uso de lo que ha elaborado como herramientas de interpretación, tanto en relación al concepto de pobreza, de las representaciones de la pobreza, como de los factores explicativos. Y, en segundo lugar, es destacable el análisis referido a las nuevas formas de descalificación espacial por la validez de sus planteamientos que contribuyen a entender fenómenos de ruptura social colectiva como los vividos hace dos años en París, y que podemos observar en otros lugares con manifestaciones de diversa intensidad. Frente a lecturas simplistas de por qué ocurrieron tales hechos, y frente a la tendencia obsesiva por abordar sus causas desde posturas únicamente referidas al control social, Paugam desvela el sustrato social en que se originan. Por lo que desvela el sustrato social en que se pueden ser prevenidos.

El libro se cierra con una conclusión, "Ciencia y conciencia de la pobreza", lo que recuerda a E. Morin, "ciencia con conciencia", y con un apéndice de cómo ven los europeos la pobreza. Lo que contribuye a otra visión de la pobreza, de sus procesos, de sus efectos no sólo personales y grupales, sino también societarios y políticos, y a otra visión de las políticas sociales que las saque del rango marginal a la que parecen destinadas.

 

Víctor Renes