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La regulación de las Empresas de Inserción se hace realidad con la aprobación de la Ley 44/2007 de 13 de diciembre, con el apoyo de todos los Grupos Parlamentarios. Para AMEI, como para las demás Asociaciones de Empresas de Inserción de las diferentes Comunidades Autónomas, no nos queda dudas de que es un paso importante hacia la consolidación del sector. Desde AMEI, Asociación Madrileña de Entidades y Empresas de Inserción, nos felicitamos por participar en este proceso, al que hemos dedicados muchas horas de trabajo, debates, reflexiones, conjuntamente con las demás Asociaciones de Empresas de Inserción de las diferentes Comunidades Autónomas.
El final de una etapa
Han sido años de trabajo continuo complementando el trabajo cotidiano en las Empresas de Inserción con la labor encomiable de transmitir a las diferentes Administraciones la necesidad de regular una iniciativa que compatibiliza la integración en el mercado laboral con el acompañamiento social a través de itinerarios individualizados de inserción.
A este respecto cabe destacar que algunas Comunidades Autónomas ya contaban con una regulación propia que proporcionaba un respaldo incluso con un régimen de ayudas económicas: Navarra (1999), País Vasco (2000), Cataluña (2002), Madrid, Andalucía, Baleares, Canarias, la Rioja (2003), Aragón (2006), Valencia, Castilla León, Murcia, Galicia. (2007).
Sin embargo, era necesario que una Ley regulara en términos generales la dinámica de las Empresas de Inserción en el territorio nacional. De esta manera, se complementa y se dará unidad a las normativas autonómicas donde existe y se dará cobertura a otras, mientras no se logre la normativización en todas las Comunidades Autónomas.
El caso de la Comunidad de Madrid.
La publicación del Decreto 32/2003 en la Comunidad de Madrid ha supuesto motivación y estímulo para las Empresas de Inserción que llevaban años luchando por mantenerse, básicamente con el apoyo de sus Entidades Promotoras. Asimismo, la primera convocatoria de ayudas, acompañando la publicación del decreto generó expectativas, que luego se desvanecieron porque no tuvieron continuidad en los años siguientes. Durante el período 2003-
Analizando más en profundidad la importancia de la Ley para las Empresas de Inserción de nuestra Comunidad, y comparando éste con el Decreto 32/2003 somos conscientes del futuro que las Empresas tienen por delante, no sin un esfuerzo aún mayor del que se ha hecho hasta ahora.
Algunos comentarios sobre la Ley 44/2007
Lo más importante es la unidad que supone el reconocimiento de las Empresas de Inserción en todo el Estado. La Ley 44/2007 define requisitos con los que nos identificamos, aunque algunos de ellos sean un reto, como es el caso de alcanzar el 50% de puestos de inserción a partir del 4º año. En este sentido, la dificultad más importante es el arranque de pequeñas iniciativas empresariales, que por lo general empiezan con una cantidad muy justa de puestos de trabajo y tiene que hacer frente a obligaciones de todo tipo, a las que no estamos habituadas las entidades sin ánimo de lucro.
Por otro lado, la definición personas en situación de exclusión social, a efectos de lo previsto en la Ley, no abarca todos los colectivos con los que en la práctica se está trabajando en las diferentes Empresas de Inserción. Esto no implicará que no se pueda mantener estos puestos de trabajo, pero no serán objeto de subvención.
En tercer lugar, nos parece importante la relación obligada de las Empresas de Inserción con los Servicios Sociales Públicos y los Servicios Públicos de Empleo para proceder a la contratación para los puestos de inserción.
Representa una dificultad particular, sobre todo en este período transitorio de ajuste a la Ley de aquellas experiencias que están en marcha, la contratación de trabajadores y trabajadoras de inserción según el nuevo modelo de contrato temporal de fomento del empleo. Sobre este tema, en estos momentos se está dialogando desde la Federación de Asociaciones Empresariales de Empresas de Inserción con el Ministerio de Trabajo para salvar de la mejor manera el ajuste de los contratos, para que las Empresas de Inserción puedan beneficiarse de la bonificación correspondiente de la Seguridad Social y de las ayudas autonómicas al amparo de la Ley.
Retos de Futuro
No cabe duda que las Empresas de Inserción en todo el territorio nacional y como no, en el caso de la Comunidad de Madrid tienen por delante un futuro que se prevé esperanzador. La regulación ha supuesto un reconocimiento de la labor de las Entidades Sociales que apuestan por las Empresas de Inserción y supone un reto de futuro.
La Ley enuncia de manera clara la necesidad de apoyar económicamente al conjunto de Empresas así como a sus Federaciones o Agrupaciones. De esta forma esperamos que las diferentes Comunidades Autónomas adapten sus normativas cuanto antes, incrementando de esta manera la posibilidad de crecer en el conjunto de recursos, tan necesarios para determinados colectivos.
Estas ayudas económicas apoyarán la constitución de las empresas, incentivando en áreas de I+D+I, aumentando sus posibilidades de mercado y diseñando estrategias que mejoren la sostenibilidad de las mismas.
Un elemento fundamental es la preparación y difusión de protocolos de actuación entre las Empresas de Inserción y las Administraciones. En este sentido hay que decir que hay un enorme desconocimiento por parte de los técnicos de los Servicios Sociales y que se tendrá que trabajar desde las Empresas de Inserción y sus Asociaciones para poner a punto esta coordinación necesaria.
Pero fundamentalmente, miramos el futuro con la expectativa de una mejor calidad en los procesos de inclusión de personas que no tienen estas oportunidades en la actualidad. Durante años venimos ensayando la respuesta y abarcamos a unas cifras mínimas de personas insertadas. La Ley nos motiva y nos posibilita el refuerzo de las experiencias, la creación de nuevas iniciativas y nuevos puestos de trabajo de tránsito al mercado de trabajo para miles de persona que de otra manera no encontrarían la vía de la inserción a través del trabajo.
Desde AMEI, venimos aportando a la Consejería de Empleo y Mujer una serie de propuestas que estructuren el apoyo adecuado a las Empresas de Inserción, para un desarrollo consistente de nuestro sector en la Comunidad de Madrid. Este es otro reto que no abandonaremos.
Finalmente, hacemos un llamamiento a las diferentes Administraciones y Corporaciones Locales para que se incluya apoyos, con medidas de fomento y contratación de los servicios y productos que generamos, y que apuesten claramente por las Empresas de Inserción, como iniciativas portadoras de solución a todo lo que representa la exclusión social en nuestra sociedad.