Según los datos oficiales de la Encuesta de Condiciones de Vida 2008,
un 14,5% de la población de Madrid vive en condiciones de pobreza
relativa.
CONTEXTO
Hace casi una década que en España
comenzaron a diseñarse los Planes de Inclusión; desde entonces se han
introducido en las políticas sociales que actúan en todos los niveles de la
Administración; estas estrategias han permitido mejorar la atención en aspectos
parciales, pero no han reducido sustancialmente las tasas de pobreza y
exclusión.
La actual
coyuntura de crisis económica constituye un desafío para ese proceso, a través
del cual los planes de inclusión habían calado, extendiéndose en el ámbito
municipal. Sin embargo, este contexto de crisis no debería hacer retroceder
hacia el asistencialismo, la improvisación o la descoordinación. Por el
contrario, es una crisis social de la que se saldrá más eficazmente si,
precisamente, se activan planes que multipliquen los actores inclusores y la
rentabilidad social de los recursos.
Habiéndose confirmado el fracaso del modelo
productivo y de inclusión de los últimos quince años para reducir la pobreza,
esta
crisis es una oportunidad para una reforma en profundidad de nuestro modelo de
inclusión social. Los Planes de Inclusión son un eficaz instrumento
para diagnosticar con mayor profundidad; para generar alianzas en las que
participen y sumen lo mejor de sí los distintos actores sociales y para abrir
nuevas metodologías y proyectos que incidan más hondamente en la calidad de vida
de las personas, sus familias y comunidades.
MADRID Y LA EXCLUSIÓN SOCIAL
Según la
explotación de la Encuesta
de Condiciones de Vida 2006 que se ha hecho para el recientemente publicado 6º
Informe FOESSA,
en Madrid viven el 8,9% de la población pobre de España, lo
cual le asignaría el cuarto puesto entre las comunidades. Al considerar los
niveles de pobreza más bajos, Madrid se convierte en la tercera comunidad que
más personas acumula en pobreza extrema, el 9,3% de los que están en esa situación
en España, en comparación con el 9,7% de Cataluña y el 28,5% de Andalucía.
La
Comunidad de Madrid con la aprobación en diciembre de 2001 de la
Ley 15/2001 de
Renta Mínima de Inserción, establece como derecho un conjunto de actuaciones
para asegurar condiciones dignas de existencia para todo ciudadano y sus
familias. Entre esas actuaciones orientadas hacia la inclusión social, se
destaca la prestación periódica de la Renta Mínima de Inserción, que garantiza
una cobertura de ingresos mínimos a las personas que acreditan carencia de recursos,
el derecho a un acompañamiento social así como un conjunto de medidas formativas,
educativas, sanitarias, de vivienda, de formación y empleo, con el objetivo, de
disminuir las dificultades y limitaciones de las personas que se encuentran en
situación de exclusión social.
En esta línea, el
Balance Gestión de la Renta Mínima de
Inserción del año 2008, entiende esta como uno de los mecanismos de solidaridad hacia los sectores excluidos que evita las
formas más dramáticas de exclusión.
Según datos de este informe, más de 23.020 familias (62.154 personas)
con graves necesidades se han beneficiado de la Renta Mínima de Inserción,
desde el año 2002 hasta abril de 2009. Durante el año 2008, un total de 10.433
familias o unidades de convivencia han sido perceptoras de la Renta Mínima de
Inserción, siendo la media mensual de familias que durante este año han
percibido la prestación 8.610 (aprox. 24.538 personas), habiéndose abonado un total
de 103.314 prestaciones.
INICIATIVAS 2009
La Comunidad, a través de la Consejería de Familia y Asuntos Sociales, junto con EAPN Madrid y FEMP Madrid se han sumado al proyecto
, un proyecto que quiere fortalecer las políticas de inclusión social en España, sobre todo aquellas que se están implementando en el nivel más cercano a las personas: el ámbito local.
, dentro del conjunto de seminarios que se irán desarrollando durante el año 2009 en la mayoría de las comunidades autónomas de España.
.
Los asistentes destacaron que para avanzar en la consecución de una comunidad más inclusiva es fundamental una