La exclusión social es un fenómeno multidimensional, por lo que, para poder abordarlo, las estrategias de inclusión activa deben integrar una pluralidad de servicios que actúen de forma conjunta y coordinada y ofrezcan así soluciones eficaces a los problemas
de las personas, pero esta coordinación / colaboración entre niveles territoriales, departamentos y agentes públicos y privados
es costosa en tiempo y recursos y requiere de una dinamización y liderazgo que no siempre están
disponibles.
Contexto
Los servicios
públicos están en muchas ocasiones excesivamente departamentalizados y
se muestran incapaces de desarrollar el potencial sinérgico que una actuación
conjunta podría alcanzar.
Por otra parte, el estado de descentralización, multinivel, de
todas estas políticas plantea un panorama complejo y desigual:
- Algunas
competencias relevantes en este contexto están situadas en el nivel central, como las prestaciones de desempleo o las pensiones.
- Muchas en el nivel autonómico, como salud,
educación, políticas activas de empleo o vivienda, aunque coordinadas a nivel
nacional (con la excepción de los servicios sociales), y entre éstas, algunas
situadas entre el nivel autonómico y local, según la opción que la respectiva Comunidad
Autónoma haya tomado en cuanto a la delegación de competencias en el nivel
local.
- Además, ocurre que en el nivel local, y
particularmente en los casos de municipios de pequeño tamaño, la existencia de
entidades supramunicipales (mancomunidades, diputaciones, cabildos,
consejos comarcales...), para la organización de servicios públicos obliga a
establecer una coordinación horizontal adicional.
- Finalmente, la participación
en la prestación de servicios por parte de agentes privados, ya sea con
o sin ánimo de lucro, de empresas y del Tercer Sector, así como por parte de
sindicatos o de la propia ciudadanía, hace necesaria la colaboración e
integración de procesos y acciones.
Debate en torno a la coordinación y trabajo en red
-
¿Qué parte de la falta de operatividad es debida al desencuentro entre la visión política y la
visión técnica dentro del mismo nivel territorial y/o de diferentes niveles
territoriales?
- ¿Qué parte es achacable
a dificultades de coordinación de carácter estrictamente técnico?
- ¿Cómo se gesta el enfoque “de abajo a arriba”, cuándo y en qué condiciones surge esta propuesta?
- ¿Es
necesario que llegue “arriba” (al nivel político) y que se
institucionalice, o puede mantenerse y conseguir resultados por sí mismo?
- ¿Cómo y con qué papel integrar al Tercer Sector, al
sector privado y a la sociedad civil?
- ¿Qué ventajas e inconvenientes presentan las estructuras
horizontales de coordinación (donde el peso de cada miembro es el mismo) frente
a las jerárquicas?